Después de años de estar inscrita en un gym he notado que no existe una “Etiqueta para el Gimnasio” como tal, no hay manual de Carreño ni tenemos a un instructor corrigiéndonos con la persistencia de mamá insistiendo que no se habla con la boca llena! Sin embrago, hay una serie de comportamientos que vale la pena tomar en cuenta si queremos convivir en armonía, tener entrenamientos productivos y no ahuyentar a nuestros compañeros de entrenamiento.
1. Zapatero a tus zapatos.
La idea de ir a un gimnasio es simple y concreta: perfeccionar nuestro cuerpo. Ya sea en términos de estética, de desempeño o buscando un mayor grado de salud, pero el objetivo es AVANZAR. ¿Qué es lo que esperas cuando llegas a entrenar? Ver si está tu amiga Marianita? Que alguien te cuente que tal estuvo su puente? O con quién desahogarte porque tu jefe te hizo enojar… Permítanme hacerles una recomendación: LLEGA AL GYM CON UNA PALABRA EN MENTE: ENTRENAR.
Como asesora de Fitness, y como atleta sé muy bien lo fácil que es distraerse, a veces me cuesta trabajo entrenar con intensidad y esto es: Sin pausas. Tengo que recordarme constantemente el deber que tengo conmigo misma, la importancia de maximizar el tiempo en el gym y pensar cuál es el margen de error que estoy dispuesta a permitirme.
Nos hacemos un verdadero daño al no distinguir claramente la línea que existe entre compromiso e intención. Una intención es un pensamiento, puede que sea dulce, maravilloso y lleno de inspiración pero sigue siendo eso: un pensamiento. El compromiso, en cambio, siempre va a acompañado de acción. Las personas que admiramos y llamamos “fuertes” son las que saben comprometerse, que atraviesan la adversidad y las que recorren largas distancias para llegar a su meta. No las que “pensaron” en hacerlo… en conclusión: ¡Mentalízate! El principal objetivo es progresar, si adicionalmente el ambiente es agradable y ameno… que mejor!
2. Limpieza, limpieza, limpieza!
El cuerpo humano es tan perfecto que nos ha dado un mecanismo natural para enfriarnos después de hacer esfuerzo físico ¿Cómo? Sudando. No tienen nada de malo sudar, lo que está mal es no limpiar el aparato que acabas de usar. Una toalla de mano no es solo cuestión de higiene sino también de educación y puede llegar a evitarnos una infección.
Simplemente hay que pasar la toallita por el banco, la máquina de cardio o el aparato que acabamos de utilizar. Se acuerdan del anuncio de Old Spice que dice: “Cuando ellas sudan… se ven sexys”? Mmm… les apuesto a que todos tenemos al menos un buen ejemplo para desmentirlo. Tanto hombres como mujeres: Higiene = Educación = Cortesía, por favor!
Otro punto a mencionar es la higiene personal, es buena idea volver a aplicar desodorante antes empezar tu rutina, pueden también usar un “Body Splash” que generalmente tienen un olor suave pero nos mantiene frescas. Volviendo a los extremos: no hay que emplear el método francés de vaciarse la botella de perfume! No sé que es peor si aguantar el olor a cebolla del que está a un lado o marearse con el perfume de la que va a ligar al gym.
3. Espacio Vital
Todos necesitamos “nuestro espacio”, es parte de la naturaleza humana. Pero al entrenar, es aún mas importante para poder concentrarnos en ejecutar una buena técnica y evitar lesiones. Hay horas pico en las que apenas podemos caminar y otras en las que está desértico pero siempre podemos encontrar espacio para hacer los ejercicios sin estorbar. Lo más importante: Cordialidad y calma… a veces habrá que alternar, recorrerse o coordinarse con otra persona, no pasa nada, intentemos ser accesibles.
4. Es el gym… no el antro.
A todos nos gusta vernos bien, de hecho la ropa deportiva es cada vez más comercial, y por todos lados encontramos conjuntos, tops, chamarras, sudaderas, y pants súper “chic” y modernos. El hecho de ir al gym no implica andar en fachas, pero tampoco exageremos. El maquillaje excesivo, peinado de salón, y joyas tipo Snoop Dogg, no son lo mas adecuado ni cómodo para entrenar. Los atuendos extravagantes y reveladores tampoco son muy apropiados, hay mejores lugares para presumir tu figura que haciendo desplantes Smith.
5. ¡Espejito espejito… quien es la más bella de este reino?
Todos volteamos a vernos, cada vez que pasamos por un espejo; es normal: es un reflejo automático para checar que todo esté en su lugar y en orden. En el gym los espejos son principalmente para ver como estamos ejecutando los ejercicios y corregir nuestra postura o ángulos, son una herramienta para entrenar mejor. Claro que de vez en cuando se vale ver si ya tenemos más marcado el abdomen, si el fleco sigue en su lugar… o lo bien que se le ve esa playera al de atrás. Pero no seamos narcisistas, es verdaderamente molesto que ver gente plantarse enfrente del espejo y presumir musculo por musculo o retocarse el lipstick, rímel, blush etc. No olvidemos la historia de Narciso (la mitología griega cuenta que era un joven que bien diríamos ahora “Paraba el trafico”) Un día sintió sed y se acercó a beber agua a un arrollo, quedo tan fascinado por su propia belleza que se enamoró de su imagen, terminó por arrojarse al agua para no despegarse de ella y murió. ¿Moraleja? Aguas con los espejos!! Mejor déjalos para los que quieren entrenar.

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